Formación Musical

Entendemos que un problema que suele aquejar a la educación musical es la profesionalización a la que se encaminan la mayoría de los centros educativos. El ejemplo de los Conservatorios, donde es lógico que se busque la creación de buenos expertos, formados en todos los aspectos que concebiblemente lleguen a necesitar en su carrera, afecta quizá en demasía a otros tipos de enseñanza, quedando en clara desventaja los interesados en disfrutar de la música sin convertirla en una profesión, y los adultos. Quedan por lo tanto sin cubrir dos perfiles de interesados que tienen, por supuesto, la mayor importancia: los jóvenes interesados en el disfrute no profesional de la música y los adultos que han adquirido el interés por esta materia a una edad mayor de la que se suele contemplar o que no han tenido oportunidades previas de satisfacer esta apetencia. Un análisis breve del posible alumnado nos daría:

  • Estudiantes jóvenes que quieren disfrutar de la música. Éste es un tipo de alumno que debe ser considerado básico. De los estudiantes que lo conforman, algunos adquirirán suficiente interés por la materia como para llegar a desear convertirse en profesionales. Otros tendrán el placer de disfrutar plenamente de sus capacidades artísticas de manera más privada, llegando en muchos casos a convertirse en un público entendido y satisfecho.
  • Estudiantes jóvenes que aspiran a profesionalizarse. Éste es en general el sector más atendido por las Escuelas Municipales, siendo quizá el menos abundante de todos. Sin dejar de tenerlo en cuenta en forma alguna, resulta quizá preferible ir atendiendo las necesidades básicas del enseñando, tales como ir defendiéndose frente al instrumento y aprender a leer una partitura, y favorecer, cuando así lo manifieste, una formación especial e individual más centrada en los requisitos que se le puedan solicitar en un posible examen de ingresos a un Conservatorio Profesional.
  • Adultos que pretenden disfrutar de la música. En un mundo en que, cada vez más, los adultos no renuncian a su formación, sea por necesidades laborales, sea por su propio placer, es una necesidad básica el acceso a la música, tanto en su aspecto más interpretativo y lúdico como en su aspecto más sintáctico (lectura de partituras).

Por nuestra parte, opinamos que la música se hace para ser disfrutada. Es por ello que, sin abandonar el repertorio y técnica clásicos cuando sean convenientes, optamos por usar con total normalidad desde música de películas a éxitos del pop, si ello resulta adecuado.Contamos con la posibilidad de escribir nuestros propios arreglos, con la complejidad instrumental que sea precisa según el nivel del discípulo de cualesquiera que sean las músicas que en el momento que se quiere contemplar estén más en boga. Y, según se hizo notar más arriba, de acompañar estos arreglos con medios electrónicos, de forma que el resultado sea satisfactorio, claro y contundente. Una vez que el gusto del alumno esté formado es cuando, si así lo desea, se puede pasar a estilos más exigentes.

El proyecto se estructuraría alrededor de tres pilares básicos.

  • Adquisición de las habilidades técnicas básicas para la interpretación en un instrumento, a través de un repertorio sencillo y moderno, sin excesivo énfasis, más que en los casos que sea necesario, en el repertorio clásico.
  • Adquisición paulatina de los conocimientos de Lenguaje Musicalnecesarios para que el alumno pueda llegar a ser capaz de independizarse del profesor, llegando a ser capaz de, con el instrumento en su casa, lograr montar la partitura que desee ‚—dentro de su nivel técnico— sin ayuda.
  • Lograr la fluidez necesaria en todo ello como para que la interpretación de lo arriba expuesto sea una fuente lúdica significativa.